Salarios, indemnizaciones por despido, atrasos de convenio colectivo, pensiones, etc., se imputan con carácter general en el momento en el que se devengan y son exigibles para pagador.

No obstante, ¿qué ocurre si en el momento de presentar la declaración, el contribuyente tiene cantidades pendientes de cobro? Vamos a ver algunas de las situaciones más frecuentes:

La presentación de una declaración complementaria por atrasos no conlleva sanción, ni recargos, ni intereses de demora para el contribuyente

Atrasos de convenio colectivo

Para poder determinar a qué periodo corresponde imputarlos, habrá que ver cuando ha entrado en vigor el convenio o la fecha específica de exigibilidad de los incrementos establecidos en las cláusulas del pacto.

  • Si del convenio deriva la exigibilidad de esas cantidades en 2016, su abono en 2017 conllevará la calificación de atrasos, pues su imputación corresponde al ejercicio 2016. Se tendrá que realizar una COMPLEMENTARIA del 2016. Esta declaración, que no conllevará sanción, ni recargos, ni intereses, se debe presentar en cualquier momento dentro del plazo que media entre la fecha en que se perciban los atrasos y el final del siguiente plazo de presentación de declaraciones por IRPF.
  • Si el convenio entró en vigor en el 2017, aunque las cantidades correspondan a una revisión salarial del 2016, la exigibilidad se produce en 2016 y no se considerarán atrasos, por lo que se declarará como Rendimientos del trabajo del 2017.

Rendimientos del trabajo pendientes de resolución judicial

En el caso que el trabajador hubiera demandado a la empresa por salarios devengados no percibidos o despido, y el juicio aún no se haya celebrado, o si se ha celebrado pero en el momento de presentar la declaración del 2017 aún no hay sentencia definitiva, no se declararán las cantidades pendientes de cobro.

Rendimientos del trabajo con resolución judicial. ¿Debo presentar declaración complementaria?

Si en el año 2017 ya existe sentencia firme, pueden darse diferentes supuestos:

  1. La sentencia adquiere firmeza en el 2017 y se ha cobrado en el 2017. Las cantidades se declararán como rendimientos del trabajo del año 2017.
  2. La sentencia firme es anterior al 2017, por ejemplo del año 2016, aunque es en el 2017 cuando se han recibido las cantidades pendientes. En este caso, las cantidades cobradas se consideran atrasos y se imputarán al periodo en el que la sentencia adquirió firmeza. Por lo tanto, se tendrán que declarar en una declaración COMPLEMENTARIA del 2016, que no conllevará sanción, ni recargos, ni intereses.
  3. Cuando a pesar de existir sentencia firme, no se ha cobrado. Las cantidades pendientes de cobro se consideran rendimientos del trabajo del año 2016, pero no se declararán hasta el momento en que efectivamente se cobren, y se hará mediante una declaración COMPLEMENTARIA del 2016, por atrasos.

Contacta con nosotros

Contact Us
Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarle publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas). Para más información consulte la política de cookies.