El final del matrimonio también tiene implicaciones fiscales ¿Las conoces?

La primera cuestión a resolver es determinar cuál es la situación personal a fecha de devengo del impuesto, es decir a 31 de diciembre del 2016. Y es que para que el convenio regulador de separación o divorcio tenga efectos frente a terceros, incluida la Administración Tributaria, es necesario que dicho acuerdo o cualquier modificación posterior haya sido ratificado mediante resolución judicial.

¿Qué pasa con los hijos?

En los casos de separación o divorcio, la deducción en concepto de mínimo por descendiente corresponderá a quien tenga la guardia o custodia de los hijos a la fecha de devengo del impuesto, tanto en el periodo en que se dicta sentencia como en los sucesivos. No obstante, en el caso de la guardia o custodia compartida, el mínimo se dividirá entre los dos progenitores.

En cuanto a qué progenitor podrá beneficiarse de la reducción por tributación conjunta, será al que ostenta la guardia o custodia de los hijos menores a quien corresponderá ejercer dicha opción. Si la guardia o custodia es compartida, puede hacerlo cualquiera de los progenitores, eso sí, tendréis que acordar cada año quién ejercerá la opción. Hay que tener en cuenta que tras la separación o divorcio formáis una unidad familiar diferente, y según la Ley del IRPF, una persona (en este caso los hijos menores) no puede pertenecer a la vez a dos unidades familiares.

Las cantidades en concepto de anualidades por alimentos a los hijos por decisión judicial, están exentas para quien las recibe. Para el progenitor que las satisface, no son un gasto deducible, tampoco reducen su la base imponible. Lo que se ha previsto, es un tratamiento específico a la hora de calcular la cuota íntegra del impuesto. En este caso se aplicará la escala general sobre el importe de las anualidades de forma independiente del resto de la base liquidable general. Ello supone en la práctica, dada la escala progresiva del impuesto, una reducción en su tipo medio de gravamen.

No obstante, hay que tener en cuenta que en el caso de que la guardia o custodia sea compartida, se ha establecido expresamente que es incompatible la aplicación del mínimo por descendiente con el tratamiento previsto para las anualidades por alimentos satisfechas en virtud de decisión judicial a favor de los hijos.

En cuanto a las anualidades que no hayan sido adoptadas por decisión judicial, sino por acuerdo personal entre los padres, si estarán sujetas al impuesto y no será aplicable el tratamiento específico para el cálculo de la cuota aplicable al pagador.

Pensiones compensatorias al cónyuge

El tratamiento fiscal de las cantidades satisfechas al ex cónyuge en concepto de pensiones compensatorias y anualidades por alimentos por decisión judicial, será diferente según seas el receptor o el pagador.

Para el receptor, dicha cantidad tiene por objeto compensar al ex cónyuge por el perjuicio o desequilibrio económico producido por el divorcio o separación, considerándose una renta del trabajo no exenta y no sujeta a retención.

Para el pagador, reduce la base imponible del impuesto (además de la sentencia judicial, el abono debe haber sido efectivo y poderse justificar), ya que se considera que es una renta del trabajo del que la recibe y que, por tanto, será el beneficiario el que en su caso deberá tributar.

Hacienda, para asegurarse que dicha renta no escapa de tributar, obliga al pagador de la pensión compensatoria a identificar al beneficiario para poder aplicar la reducción. Así, al cruzar datos, puede detectar si el receptor tenía que presentar declaración del IRPF y no lo ha hecho.

Vivienda

A menudo, es uno de los temas que más discusiones causan en el divorcio. Con carácter general podemos decir que Hacienda no penaliza al contribuyente que, como consecuencia del divorcio o la separación deja la que hasta ese momento era su vivienda habitual. Vamos a ver qué ocurre en algunas de las situaciones más habituales.

a) El uso de la vivienda familiar, se atribuye en el convenio regulador a los hijos menores y al ex cónyuge (ambos son titulares de la vivienda y del préstamo hipotecario al 50%)

  • El contribuyente que continua viviendo en la vivienda familiar, podrá deducirse el pago de la hipoteca, en el mismo porcentaje que lo venía haciendo hasta su separación o divorcio.
  • El contribuyente que no vive en la vivienda familiar, no podrá deducirse el pago de la hipoteca aunque continúe pagando el préstamo.

Si se admite la deducción del préstamo hipotecario, en el caso de que en el convenio regulador ratificado judicialmente, se establezca que el pago de la hipoteca sustituye al pago de la pensión compensatoria.

En el caso de gastos inherentes al uso de la vivienda satisfechos por el ex cónyuge, cuando el uso de la vivienda familiar en el convenio regulador se atribuya a los hijos menores y al ex cónyuge. No se considerarán renta para el receptor y se considerarán que forman parte de las obligaciones de alimentos a favor de los hijos.&nbsp

b) El contribuyente al que se la ha atribuido el uso de la vivienda familiar y titular del 50 por cien, adquiere a su ex cónyuge otro 50 por cien.

En este caso hay que tener en cuenta que la deducción por inversión en la vivienda habitual se suprimió a partir del 1 de enero del 2013 por lo que solo podrá practicar la deducción correspondiente al porcentaje anterior a dicha fecha.

Cuando ambos comparten la titularidad de la vivienda y acuerden que uno de ellos adquiera la totalidad de la propiedad (y asuma el pago del total del préstamo) interesará formalizar la operación como extinción del condominio, ya que fiscalmente es más económico que una operación de compra-venta. Si la persona que cede el condominio recibe una compensación económica, deberá tributar por el incremento patrimonial en el IRPF.

Impago de pensiones compensatorias

Siempre que para el receptor constituyan rendimientos del trabajo, serán deducibles los gastos de defensa jurídica derivados del incumplimiento del convenio regulador ratificado judicialmente, hasta 300 euros anuales.

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